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Mejorar el salto vertical

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El salto vertical, es una de las habilidades más importantes en multiples deportes. A pesar de su alto componente genético, se puede mejorar entrenando.


Sin ningún entrenamiento, el atleta que salte lo máximo posible, será generalmente aquel que sea más atlético. Una gran proporción de fibras de contracción rápida, una cadena posterior que esté bien desarrollada, y una innata habilidad para moverse en  todas direcciones te ayudará a sentirte “atlético”. Con una complexión atlética o no, con un programa de entrenamiento organizado tu puedes desafiar la gravedad, e incrementar tu salto vertical, con los siguientes 10 consejos de entrenamiento.
Mejorar tu salto vertical, es una de las maneras más fáciles de convertirte en mejor atleta, porque la habilidad de saltar, se traslada a muchos deportes. Además, durante éste proceso de mejora, serás más fuerte, más rápido, y más flexible. Hay una correlación entre cuan alto saltas, y lo rápido que puedes correr o desplazarte lateralmente.
La clave es entrenar la fuerza y el sistema nervioso central para desarrollar una máxima explosividad.

La ciencia del salto

El salto vertical es mejor entrenarlo alternando los ciclos de fuerza y potencia, ya que necesitas enseñar al sistema nervioso el concepto de aceleración. Necesitas ser rápido y capaz de generar picos de fuerza rápidamente. Primero, entrena para construir la fuerza relativa necesaria a tu masa corporal, lo que hará que mejores el salto como efecto colateral al entrenamiento de fuerza. Si quieres saltar más alto, necesitas hacerlo rápido, trabajando la potencia.


  •  Consejo 1: Fortalece los glúteos y los isquiotibiales.

Estos músculos, son los que primero actúan sobre la cadera. Investigando la biomecánica de los patrones de movimiento de los mejores saltadores, se ha encontrado que los glúteos contribuyen en un 40% y los isquiotibiales un 25% a la hora de efectuar un salto vertical. Entrena estos músculos durante la fase de fuerza con sentadillas y pesos muertos. Las investigaciones han demostrado que ambos levantamientos están fuertemente vinculados a una mejora en el salto vertical. El peso muerto requiere una  mayor activación del músculo gastrocnemio, que también participa mínimamente en el salto. Entrenar aisladamente gemelos o cuadriceps, no producen ganancias significativas en el salto (1 cm de media, tras un entrenamiento de 6 semanas, incluyendo ejercicios de aislamiento de gemelos y cuadriceps).

  •  Consejo 2: Ejecuta sentadillas profundas.

Un estudio realizado a atletas aficionados, mostró que la altura del salto vertical incrementó un 8% tras realizar un entrenamiento con sentadillas profundas durante 10 semanas. Esto demuestra la importancia de los glúteos y los isquiotibiales en el salto. Si las sentadillas no son profundas, no conseguimos reclutar con la misma efectividad los citados músculos.

  •  Consejo 3: Entrena movimientos de tirón.

Entrena los movimientos olímpicos para mejorar la potencia.

  •  Consejo 4: Entrena fuerza y flexibilidad de la cadena posterior.

Para ser capaz de una mejor coordinación y una mejor transferencia de la fuerza, hay que entrenar la cadena posterior integra. Los erectores espinales, glúteos e isquiotibiales están enlazados mediante los ligamentos de las regiones dorsales y sacra , permitiendo que la cadena posterior al completo se beneficie de ejercicios compuestos, tales como step ups sobre bancos altos, hiperextensiones invertidas, y levantamientos olímpicos.


  •  Consejo 5. Estira los flexores de cadera.

Tanto los flexores de cadera, como la flexibilidad en los tobillos, son muy importantes para lograr profundidad en las sentadillas, ejercicio imprescindible para mejorar nuestras prestaciones en los saltos.
Tener más movilidad en los flexores de cadera, incrementará el número de unidades motoras usadas en los extensores de cadera, resultando en una mayor contracción.

  •  Consejo 6. Usa pliométricos.

Para incrementar el salto vertical y la potencia de salida son imprescindibles. Las investigaciones muestran que haciendo pliométricos es efectivo para incrementar la altura del salto vertical porque ellos entrenan el cuerpo de una manera óptima usando el ciclo de estiramiento-acortamiento  para producir potencia. Un dossier del British Journal of Sports Medicine muestra 26 estudios que testean la efectividad de los pliométricos en el salto vertical. Los resultados indican que se puede incrementar el salto vertical en un 7.5-8.7%.
Los pliométricos producen mejoras, incluso en atletas profesionales. Un estudio del Journal of Sport and Health, testea el efecto de un entrenamiento  con pliométricos de alta intensidad en un programa de salto vertical. Los atletas incrementaron su salto vertical un 23% de media, y ganaron 0.30 segundos o un 9% en un sprint de 20 metros. Ellos también mejoraron la agilidad en un 8% y el equilibrio en un 5%.  Las ganancias fueron debidas a la mejora en la función neuromuscular gracias a un mejor rendimiento en el ciclo de estiramiento-acortamiento, y una mejor coordinación muscular, por la actividad del sistema nervioso central.

  •  Consejo 7. Entrena pliométricos unilateralmente.

El entrenamiento pliométrico unilateral es más efectivo que el bilateral, siempre que los atletas realicen predominantemente saltos a una pierna en sus deportes. Comparando ambos sistemas, los unilaterales producen un incremento de un 11% respecto del pico de potencia tras 6 semanas, comparado con el 6% del bilateral.

  •  Consejo 8. Usa entrenamientos combinados.

Mejorará tu salto vertical porque se aprovecha de la ventaja de la activación muscular procedente en un ejercicio de fuerza pesado. Una carga lo más cercana a tu máximo, te permite generar fuerza rápidamente (y altura en un salto vertical) durante un movimiento pliométrico posterior.
Por ejemplo, un estudio reciente, compara el efecto de realizar squat con el 75% del 1RM, seguido de un salto vertical o bien un hang clean al 60% del 1RM seguido de un salto vertical. El grupo del hang clean, incremento su salto vertical más, porque la fuerza rápida generada en el clean se traslada a una mayor activación muscular y producción de potencia cuando se efectúa el salto. Charles Poliquin cita que otra combo exitosa es  combinar el salto vertical, con un hang power snatch (que se realiza previamente).

  •  Consejo 9. Alterna ciclos de fuerza y potencia. (varía el tempo).

Ambas fases son necesarias. Gana fuerza en tus sentadillas o pesos muertos para obtener mayores ganancias en levantamientos dinámicos como el power clean o el snatch, lo que se traducirá en unas pulgadas/cm de ganancia en tu salto vertical.
En los ciclos de fuerza, mantén el tiempo bajo tensión de 10 a 30 segundos por serie, y usa un alto número de series (de 5 a 10 series por levantamiento). Trabaja con descansos de 4-5 min. Los levantamientos pesados son usados para obtener un reclutamiento máximo de unidades motoras.
En los ciclos de potencia, mantén el tiempo bajo tensión por debajo de los 10 segundos, con 6 u 8 series por ejercicio. El descanso estará entre 3 y 5 minutos, dependiendo del efecto neuromuscular del ejercicio. Por ejemplo, una serie de 6 sentadillas con salto, será más efectiva con descansos de 3 minutos, mientras que una serie de 3 repeticiones de push jerk, requerirá de 5 minutos de descanso. No variar el tempo dentro de una sesión de entrenamiento.


  •  Consejo 10. Entrena la articulación del hombro.

El balanceo de los brazos puede incrementar el salto vertical porque mejora la transferencia de potencia por debajo de la cadena posterior. Un buen rango de movimiento del hombro logrará tirar del resto del cuerpo para lograr un mayor impulso en el salto. Si no estás convencido de que el balanceo de brazos prueba a saltar manteniendo las manos sobre la cintura. Un estudio del Journal of biomechanic ha encontrado que el balanceo de brazos incrementa la altura del salto hasta un 28%, y la velocidad hasta un 72% en el despegue.


Fuente: Charles Poliquin, "ten tips to help you increase your vertical jump”


GAP (GLÚTEOS, ABDOMINALES, PIERNA)

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El sistema de entrenamiento GAP proviene de la unión de tres palabras que definen exactamente de qué se trata:Glúteos, Abdominales y Piernas. 


Practicar GAP es realizar un conjunto de ejercicios dedicados a fortalecer y a tonificar estas tres zonas del cuerpo que muchas veces son las más afectadas de nuestro cuerpo por la vida sedentaria. La acumulación de grasas en estas zonas suele ser frecuente, sobre todo en las mujeres, y los problemas derivados de su falta de entrenamiento son la flacidez de la piel, la mala circulación y la falta de tono.

Para combatir estos problemas surgen los ejercicios GAP. Una nueva manera de trabajar nuestro cuerpo de cintura para abajo con unos resultados muy positivos en las personas que los practican.

Una sesión de GAP suele estructurarse con el mismo esquema que las demás actividades de Fitness practicadas en los gimnasios. Después de un calentamiento previo destinado a activar y a preparar nuestro cuerpo para el ejercicio que se va a realizar, se procede a realizar un conjunto de ejercicios localizados destinados a tonificar glúteos, piernas y abdominales. Las clases suelen ser grupales y suelen combinarse o utilizarse como complemento de otra actividad de carácter cardiovascular como el aeróbic o el step.

Inicialmente, esta actividad puede resultar un poco dura ya que los ejercicios son muy focalizados y se trabajan músculos que no solemos ejercitar demasiado durante nuestra vida diaria. Aún así, después de un mes realizando un mínimo de dos sesiones por semana, los resultados se pueden notar perfectamente. Con su práctica se consigue definir el glúteo, fortalecer las piernas y en combinación con el trabajo cardiovascular, reducir cintura y lucir un vientre más plano.

Para reducir volumen y tonificar Glúteos, piernas y Abdominales, las clases más efectivas son las que combinan trabajo cardiovascular global con los ejercicios localizados. Estas sesiones requieren un nivel de esfuerzo medio y suelen durar aproximadamente 60 minutos, divididos en diferentes fases:

  • Calentamiento: 10 minutos de actividad ligera para preparar el cuerpo al ritmo de la música.
  • Trabajo cardiovascular: 25 minutos de trabajo aeróbico.
  • Ejercicios localizados: Se suelen trabajar piernas, glúteos y abdominales siguiendo este mismo orden, o alternando diferentes ejercicios de cada para permitir la recuperación del grupo muscular antes del siguiente ejercicio. Esta fase suele durar 25-30 minutos.
  • Estiramientos: 5 minutos de relajación y de estiramiento de las zonas musculares que se han trabajado.


  • Se tonifican y fortalecen los glúteos, las piernas y el abdominal.
  • La figura se embellece y se define.
  • Su práctica corrige desviaciones de columna y mejora la postura.
  • Los ejercicios focalizados permiten mejorar notablemente la fuerza en glúteos, abductores, cuádriceps, isquiotibiales y gemelos.
  • Evita y previene la incontinencia urinaria.

Lesión ligamentos de la rodilla

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El ligamento cruzado anterior es principal estabilizador de la rodilla, tanto en sentido antero-posterior como rotacional (aproximadamente 90% de la fuerza). Limita el desplazamiento anterior de la tibia con respecto al fémur, la rotación tibial y la angulación en varo o valgo de la rodilla cuando está en extensión completa. Se inserta en el fémur y en la tibia y está compuesto de dos fascículos. 
Es el ligamento que más frecuentemente se lesiona en deportes de contacto o giro como el fútbol, fútbol americano, rugby, esquí, entre otros, llegando a ser 30 veces más frecuente que la lesión del ligamento cruzado posterior..

Es la causa más frecuente de hemartros (derrame con sangre dentro de la articulación) en traumatismos agudos. 
Clínica:
El paciente, el deportista, puede sentir un dolor fuerte, un “crujido”, o la sensación de que algo se le rompe o se le destensa dentro de la rodilla, en el momento en que se produce la lesión.
Generalmente, en las roturas agudas completas, el deportista no puede seguir jugando, el dolor es intenso e invalidante al apoyar el pie en el suelo o intentar caminar.
En unas horas se producirá un derrame importante, por sangrado, dentro de la rodilla, complicando la exploración clínica. En los casos en que hay rotura de la capsula articular el derrame articular (si hay sangre en la rodilla se llama hemartros) no se queda a tensión dentro de la rodilla, se va por la pierna hacia abajo. En los casos con rotura parcial o rotura intra-sustancia o rotura completa sobre una lesión previa incompleta el derrame puede ser menos marcado. Con frecuencia si el paciente tiene derrame a tensión, por una rotura aguda, está indicada la evacuación que permite aliviar el dolor, facilita la exploración clínica posterior, permite identificar si hay o no grasa en la sangre (señal de lesión del hueso) y puede acelerar y mejorar la recuperación funcional. Es frecuente que el paciente no pueda extender la rodilla completamente y tenga dolor en la cara interna de la misma.
Tratamiento
La cirugía del ligamento cruzado se considera una cirugía de calidad de vida, no obligatoria. Generalmente, excepto en atletas de élite, se prefiere la cirugía diferida, cuando ha bajado la inflamación,  la rodilla ha recuperado su rango de movilidad y el dolor no va a comprometer la rehabilitación post-operatoria. Así se reduce el porcentaje de complicaciones.
La cirugía suele estar indicada en los pacientes jóvenes y activos, deportistas o no. La edad en la que se recomienda la reparación del LCA ha ido aumentando en la medida en que los resultados con las técnicas de reconstrucción son más y más fiables y los pacientes han ampliado su actividad deportiva a edades cada vez más avanzadas.
La rotura del LCA creará una inestabilidad crónica de la rodilla, provocando en el paciente la sensación de inseguridad en la misma, limitando la actividad física, laboral o deportiva y muchas actividades de la vida basal que implican giros de la rodilla. Si el paciente sigue realizando deportes de contacto o actividades de impacto la historia natural es que, a la larga, cada vez haya un porcentaje mayor de pacientes con lesiones asociadas otras estructuras de la rodilla, meniscos o cartílago, predisponiendo al desarrollo de una artrosis precoz. 
Sin embargo la prevención de una teórica artrosis no es una indicación para cirugía de reconstrucción del LCA. Algunos deportistas han podido superar esta lesión y tener rendimientos deportivos de élite, con el cruzado roto. El dolor y la limitación funcional son los que determinan la indicación de cirugía. Los resultados son satisfactorios en más del 90% de los pacientes, quienes recuperan el nivel de actividad previa.
En algunos casos la cirugía puede no estar indicada o ser una opción secundaria. Si el paciente es un deportista ocasional que se ha lesionado y en su vida basal no tiene grandes exigencias físicas, si puede renunciar o modificar algunas de sus actividades deportivas ocasionales, si el paciente es mayor de 50-60 años, la rotura no es completa o la rodilla tiene, tras pasar la fase aguda y de potenciación del cuádriceps y de los isquiotibiales, una inestabilidad mínima o inexistente y en aquellos casos en que existen signos artrósicos importantes la cirugía no es el procedimiento de elección.
Es importante en estos pacientes mantener un programa continuado de rehabilitación y potenciación muscular y modificar algunas actividades. El uso de ortesis o rodilleras de estabilización se aconseja sólo, puntualmente, para ciertas prácticas deportivas, no para las actividades de la vida diaria.
Aquellos pacientes que además de la lesión del LCA presenten una lesión de los meniscos sintomática (hasta el 50% de las lesiones del LCA pueden asociar, a la larga, roturas de los meniscos) pueden someterse a cirugía para reparar solamente las roturas inestables de los meniscos, cuya recuperación es más rápida que la del LCA.


Fascitis plantar

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Que es?
La fascitis plantar es la inflamación del tejido grueso en la planta o parte inferior del pie. Este tejido se denomina fascia plantar y es el que conecta el calcáneo a los dedos y crea el arco del pie.

Causas: 
La fascitis plantar ocurre cuando la banda gruesa de tejido en la planta del pie se estira o se sobrecarga demasiado. Esto puede ser doloroso y hacer más difícil el hecho de caminar.

Mas propenso si padece: 

  • Problemas con el arco del pie (tanto pie plano como arco plantar alto)
  • Correr largas distancias, especialmente correr cuesta abajo o sobre superficies desiguales
  • Aumento repentino de peso u obesidad
  • Tendón de Aquiles (el tendón que conecta los músculos de la pantorrilla al talón) tenso
  • Zapatos con soporte de arco deficiente o suelas blandas
La fascitis plantar se observa tanto en hombres como en mujeres; sin embargo, casi siempre afecta a los hombres activos entre los 40 y 70 años y es una de las dolencias ortopédicas más comunes relacionadas con el pie.
Con frecuencia, se piensa que la fascitis plantar es causada por un espolón en el talón, pero las investigaciones han determinado que esto no es así. En las radiografías, se observan espolones en el talón en personas con y sin fascitis plantar.
Síntomas: 
La queja más común es el dolor y la rigidez en la parte inferior del talón. El dolor allí puede ser sordo o agudo. La planta del pie también puede doler o arder.
El dolor generalmente es peor:
  • En la mañana cuando usted da los primeros pasos.
  • Después de pararse o sentarse por un rato.
  • Al subir escalas.
  • Después de actividad intensa.
El dolor se puede desarrollar de manera lenta con el tiempo o repentinamente después de una actividad intensa.
Pruebas:
El médico llevará a cabo un examen físico que puede mostrar:
  • Sensibilidad en la planta del pie
  • Pies planos o arcos altos
  • Hinchazón o enrojecimiento leve en el pie
  • Rigidez o tensión en el arco de la parte inferior del pie
Se pueden tomar radiografías para descartar otros problemas.
Tratamiento:
El médico por lo regular recomienda primero:
  • Tomar paracetamol (Tylenol) o ibuprofeno (Advil, Motrin) para reducir el dolor y la inflamación.
  • Ejercicios de estiramiento del talón y del pie.
  • Férulas nocturnas para usar mientras duerme con el fin de estirar el pie.
  • Descansar lo más que pueda durante al menos una semana.
  • Usar calzado con buen soporte y amortiguación.
Otras medidas para aliviar el dolor abarcan:
  • Aplicar hielo al área del dolor. Haga esto al menos dos veces por día durante 10 a 15 minutos, con mayor frecuencia en los primeros dos días.
  • Ensayar con el uso de una talonera ortopédica, almohadillas de fieltro en el área del talón o plantillas para zapatos.
  • Usar férulas en la noche para estirar la fascia lesionada y permitirle que sane.
Si estos tratamientos no funcionan, el médico puede recomendar:
  • El uso de una férula de yeso en bota, la cual luce como una bota de esquí, por tres a seis semanas. Se la puede quitar para bañarse.
  • Plantillas para zapatos hechas a la medida (ortopédicas).
  • Inyecciones de esteroides o inyecciones en el talón.
Algunas veces, se necesita una cirugía del pie.

Piernas arqueadas ¿Por qué? ¿Existe alguna relación con la práctica del fútbol?

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Deformindad causada por diversos factores como: dieta inadecuada, falta de calcio, herencia o problema congénito


Al nacer, todos los recién nacidos tienen las piernas un poco arqueadas debido a que el espacio dentro del útero es restringido, lo que los obliga a doblar una pierna sobre la otra. Pero al nacer, los huesos deben alinearse bien y las piernas deben poco a poco presentarse paralelas, de tal forma que cuando los tobillos se llegan a tocar, las rodillas también deben establecer contacto.
Sin embargo, en muchos niños y niñas es común notar que sus piernas están arqueadas y a pesar de que los tobillos estén juntos, las rodillas permanecen separadas, aún cuando ya empiezan a caminar o tienen tiempo de hacerlo.
Este problema conocido como genu varum, nombre que viene de genu (rodillas) y varum (curvado al centro), por lo general se corrige solo, pero si el problema persiste hasta los 3 años de edad, es recomendable ver un ortopedista, para que con ayuda de aparatos y ejercicios ayude a corregir el problema.
Sin embargo, cuando se arquea una sola extremidad, el problema puede deberse a una rotación del hueso de la pierna, lo que puede ser ocasionado por alguna lesión congénita o por alguna enfermedad hereditaria degenerativa de la rodilla.
Las piernas arqueadas también pueden deberse a raquitismo, una enfermedad causada por la deficiencia de vitamina D debida a una cantidad inadecuada de ésta en la dieta, a la falta de exposición a la luz solar o a una incapacidad genética para absorber la vitamina. Si esto sucede, el organismo no puede utilizar el calcio y los huesos se ablandan y se deforman.
Otros problemas que se manifiestan con este problema, son: obesidad infantil, la displacia ósea, la intoxicación por plomo o por fluoruro o la enfermedad de Blount u osteocondrosis tibial, en la que el hueso de la espinilla se curva hacia adentro porque la placa de crecimiento deja de funcionar normalmente. Esta anomalía puede desarrollarse en niños que son muy pequeños u obesos o aparecer durante el crecimiento en la adolescencia.
En casos excepcionales, las piernas arqueadas se pueden deber a un trastorno metabólico hereditario llamado neurofibromatosis, que puede producir piernas arqueadas y otras anormalidades neuromusculares. En algunos casos, el arco se debe a una fractura en la placa de crecimiento, o en la metáfisis, la zona de un hueso importante que sostiene el cartílago y cubre el extremo del hueso. Por lo general, este padecimiento se corrige sólo a medida que el hueso se cura.
El problema de las piernas arqueadas radica en que la mala posición de las piernas al caminar va ocasionando problemas no solamente en rodillas, sino también en cadera y columna vertebral, muchas veces con deformaciones o daños irreversibles que ocasionan dolor, molestias e incapacidad para realizar ciertas actividades deportivas y hasta para caminar.

Parece claro que la fuerza presión es la que provoca esta anomalía, pero solo en personas con los huesos debilitados, o en casos que las fuerzas de presión son superiores a lo recomendable, como en los niños que padecen de obesidad infantil. Sin embargo en condiciones normales las rodillas de una persona sana, deben establecer contacto, una con la otra, al mismo tiempo que lo hacen los tobillos, cuando juntamos ambas piernas.
 Respecto a la relación de "las piernas arqueadas" con el deporte del fútbol, esta información parece descartar la posibilidad de que jugar al fútbol provoque el arqueamiento, salvo que se padezca previamente algún problema óseo. 
Un articulo del periodico "el mundo deportivo" nos habla de Rivaldo, un caso que destacamos en clase, en el explica que lejos de favorecerle, el arqueamiento de sus piernas, es perjudicial. Aqui dejo el articulo.

Cristina Cubero ROMA 19/07/2007 10:46

Según estudios biomecánicos, sus rótulas le hacen ¡no apto para el fútbol! 
Cuando Rivaldo cuelgue las botas, deberá operarse de una desviación.

Esas piernas arqueadas de Rivaldo pueden servir de tesis doctoral para los prestigiosos traumatólogos de cualquier universidad. Los estudios biomecánicos realizados en ambas piernas del jugador brasileño indican que en teoría ¡no puede jugar a fútbol! Pero no es que sea un problema nuevo. Según estudios realizados en casos parecidos, el azulgrana nunca podría haber practicado fútbol a nivel profesional y sin embargo ahí está, con un 'Balón de Oro' en su casa de Pedralbes. Pero las rodillas se desgastan, sufren porque sencillamente Rivaldo tiene las rótulas giradas hacia afuera. Un caso para la ciencia

Los problemas en las rodillas de Rivaldo marcarán los próximos años de su vida. Podría haberse operado en el mes de octubre, cuando el dolor en la rodilla izquierda era insoportable y le impedía jugar; así lo sugirieron los especialistas catalanes que le exploraron. Pero Rivaldo no quiso, siguió los consejos del médico de la 'seleçao', el doctor José Luiz Runco. El precedente del brasileño Leandro, operado del mismo problema por Runco, era terrible: tuvo que dejar el fútbol.

No es la suya una operación sencilla. La desviación de sus rótulas es genética y tiene que ser corregida con una intervención que le mantendría seis meses sin poder practicar ningún tipo de actividad física. Por eso se operará en unos años, cuando cuelgue las botas y esté disfrutando de su retiro dorado. Los expertos calculan que aún puede rendir tres años a un buen nivel, aunque nadie olvida los problemas en la presente temporada.

Hasta el día de la despedida sufrirá Rivaldo. Porque las suyas son unas rodillas desgastadas. De ahí que sea tan importante para el brasileño un tratamiento personalizado. La Lazio, donde podría acabar, lo tendrá en cuenta. Sergio Cragnotti conoce perfectamente el trabajo que realizan los fisioterapeutas brasileños, incluso siguió los pasos del Inter de Milán y construyó un campo de entrenamiento de arena para las recuperaciones musculares. Lo ha de tener en cuenta el club romano porque aunque Rivaldo atraviese en estos momentos por un estado de forma envidiable (el dolor ha remitido), el desgaste existe y genera problemas, no sólo en las rodillas, sino también en los abductores.

Quiere Cragnotti a Rivaldo como futbolista y como 'hombre anuncio'; quiere que le sirva para promocionar sus empresas de productos lácteos con sede en Brasil. Y no sólo eso, piensa apoyar esa faceta que explota Rivaldo desde hace tres años como formador de jugadores en Guaratinguetá, jugadores que después traspasa al fútbol europeo y asiático. Montó la sociedad con César Sampaio y gracias al 'sello Rivaldo' ya han colocado a varios jugadores, incluidos Marcelo y Triguinho (Barcelona).

Cragnotti quiere que sea su hijo, Massimo, quien lleve las conversaciones personales con Rivaldo. No será tan difícil convencerle si las condiciones económicas son importantes. Quieren que la vía del Guaratinguetá sea importante, porque es una forma de ingresar dinero de forma atípica. Cuenta la familia 'laziale' con el 'factor Cafú' de su lado. Estos días, el lateral de la Roma ha revivido con Rivaldo sus años en el Palmeiras y los dos internacionales 'canarinhos' han comentado lo bien que estaría compartir ciudad. Roma bien vale un último esfuerzo, aunque Rivaldo no le pondrá las cosas fáciles al Barça. Será el club blaugrana quien lo traspase, no él quien diga "quiero irme". Y nadie hablará de sus rodillas

Este articulo escrito en 2007, pronosticaba que Rivaldo jugaría 3 años más a nivel profesional. Sin embargo, a día de hoy, en el año 2013, Rivaldo con 41 años, es jugador del Sao Caetano, equipo de la segunda división brasileña.
Si bien es verdad que después de 2004, año en el que abandono el A.C.Milan, este apasionado del fútbol continuó regalando su juego en países como Grecia, Brasil o Uzbekistán. Quiza sus problemas de rodilla fueron decisivos en esta decisión, de abandonar una de las mejores ligas del mundo, asi como tambien, una de las mas exigentes a nivel físico.

 


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