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Resistencia y Entrenamiento en Altura

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¿ES BENEFICIOSO EL ENTRENAMIENTO EN ALTURA?

Durante años se ha pensado que el entrenamiento en altura es beneficioso para afrontar con garantía una gran cita deportiva. Sin embargo, no está claro que el efecto de una exposición previa en altura aumente el rendimiento en pruebas de resistencia, a no ser que la competición se desarrolle a una gran altitud. Lo que si está claramente demostrado son sus beneficios cuando exponemos nuestro organismo a la altura durante periodos muy largos de tiempo, es decir, mínimo de 1 a 2 años, ya que es la única manera de poder tener unas adaptaciones duraderas en el tiempo.

Como todo el mundo sabe e incluso puede que haya ha percibido en su cuerpo, el aumento de la altura da lugar a una disminución del rendimiento deportivo. El principal problema que se encuentra el deportista a alturas superiores a los 1.800 metros es la disminución de la presión parcial del oxígeno -PO2-, ya que dicha presión es la principal fuerza que introduce el oxígeno desde los pulmones hasta la sangre, dando lugar a un aumento de la ventilación pulmonar para así aumentar la cantidad de oxígeno en los pulmones.

El segundo problema se presenta a la hora del intercambio gaseoso entre los alveolos y los pequeños capilares que están en contacto con ellos, para así llevar la sangre oxigenada al corazón y de ahí al resto de los músculos. En determinadas ocasiones, estos capilares se ven sometidos a una gran presión, dando lugar a que parte de la sangre que llevan se escape y encharque los alveolos, fenómenos que se conoce con el nombre de Edema de Pulmón. Por este motivo el intercambio gaseoso se ve afectado, dando lugar a la disminución del transporte de oxígeno, lo que conlleva una peor recuperación muscular. Este hecho, unido a la falta de oxígeno en sangre hace que aumente la proporción de dióxido de carbono, dando lugar a que el riñón excrete bicarbonato e impida que el ácido láctico sea reciclado con normalidad. Provocando todo ello un aumento del periodo de recuperación, debido a que el cerebro posee unos receptores que al detectar una gran acumulación de lactato en sangre (aumento del PH) desactivan las unidades motoras que son las encargadas de generar el movimiento muscular.


NO ESTÁ DEMOSTRADO EL BENEFICIO
Desde hace varias décadas y más concretamente desde que se decidió celebrar los Juegos Olímpico de México en 1968 y con el objetivo de conseguir el 100% del deportista, muchos han sido los estudios realizados sobre el entrenamiento en altura. Pero a pesar de ello, en la actualidad siguen existiendo contradicciones al respecto.

En primer lugar, habría que destacar que el entrenamiento en altura de cara a una cita competitiva que se desarrollará a una altura superior a los 1800m por encima del nivel de mar está totalmente aconsejado. Las dudas comienzan cuando la competición es a nivel del mar o en alturas inferiores a los 1800-1500 metros.

Competición por encima de los 1.800 m


Imaginémonos que tenemos que preparar una competición que se encuentra a 2.000 metros. En esta situación si sería interesante realizar un entrenamiento en altura. Es por ello que pasamos a explicar como debemos de realizar dicho entrenamiento.

La mayoría de los especialistas consideran que las altitudes óptimas para la preparación de los deportistas de alto nivel están entre los 1.800 – 2.400 metros sobre el nivel del mar. Incluso si están muy adaptados se podría entrenar a algo más de altitud. El problema surge cuando sobrepasamos los 3.000 – 3.500 metros ya que se han observados trastornos bruscos de las estructuras dinámicas y de espacio-tiempo de los movimientos, incluso en los deportistas de alto nivel bien adaptados a las condiciones alpinas. Si trabajamos a estas alturas podemos tener serias modificaciones en la técnica de nuestros deportistas ya que rompemos con la estructura de coordinación de los movimientos, dando lugar a cambios en la correlación racional de las funciones motrices y vegetativa. Debido a estos problemas y a muchos otros que conllevarían serios perjuicios para la salud, la Federación Internacional de Medicina Deportiva tiene prohibido la realización de deportes de resistencia en altitudes superiores a los 3.050 metros.

Una vez que nos trasladamos a la montaña y con el objetivo de ocasionar el menor número de trastornos al organismo del deportista, tenemos que someterle a un periodo de adaptación al nuevo medio. La duración y eficacia de la aclimatación dependen de un gran número de factores y oscilan dentro de unos límites amplios. Algunos de estos factores pueden ser la edad, el nivel de deportista, la especificidad de la modalidad deportiva, la experiencia con el entrenamiento en hipoxia y las particularidades de la preparación precedente al ascenso al nuevo lugar de entrenamiento. Es muy importante que subamos con una recuperación completa de las capacidades físicas y psíquicas. Si comenzamos la concentración con una recuperación incompleta, el proceso de adaptación se retrasaría sustancialmente.

El proceso de aclimatación se retrasa también cuando los primeros días de entreno se realizan entrenamientos de calidad (entrenamientos con cargas anaeróbicas). Por ello, los programas de entrenamiento y el régimen de preparación deben ser los habituales para los deportistas, en especial durante las primeras sesiones, realizando ejercicios con un alto componente aeróbico

El periodo de adaptación puede variar entre 3-5 días a 10-12 días. Estas diferencias están provocadas por una serie de causas.

En primer lugar, por la diferencia de experiencia en la preparación en altitud acumulada por los deportistas. Los que practican con regularidad el entrenamiento en altitud tienen ya una capacidad de adaptación mayor y un aumento de la eficacia a las nuevas condiciones, siendo capaces de comenzar a entrenar con normalidad 1,5-2 veces más rápido que los deportistas del mismo nivel que llegan a la montaña por primera vez ( Volkov o cols, 1970).

Los plazos de aclimatización están determinados en muchos casos por la edad y el nivel de deportista. Los deportistas más jóvenes tardan más en adaptarse que los adultos, al igual que los atletas con un rendimiento mayor se adaptan con más facilidad que los atletas de rendimiento medio.

Una vez que nos hemos aclimatado a la altitud elegida, podemos comenzar a realizar entrenamientos de calidad -comenzamos a meter series-. No podemos olvidar que la recuperación entre sesiones tienen que ser de mayor duración que cuando nos encontramos a menos de 1800 metros y más aún cuando se trata de atletas jóvenes.

El periodo de duración de estas concentraciones varía entre 30-45 días y desde el primer día se van obteniendo modificaciones en el organismo. Los primeros cambios fisiológicos que se dan son: Hiperventilación, aumento de la alcalinidad de los líquidos corporales, aumento del gasto y frecuencia cardiaca submáxima. Los cambios a largo plazo son: Hiperventilación, excreción de bases (HCO3) a través de los riñones, se mantiene elevada la frecuencia cardiaca submáxima, el gasto cardiaco submáximo desciende, se reduce el volumen del latido, aumento del hematocrito y de la concetración de hemoglobina; y se produce un aumento del nº de glóbulos rojos, posible aumento de los capilares musculares, aumento de las mitocondrias y de las enzimas aeróbicas.



Competición en alturas inferiores a los 1800 metros

Muchos han sido y son los deportistas que se han concentrado durante largos periodos de tiempo en alturas superiores a los 1800 metros, para así, poder sufrir una serie de cambios que les van a proporcionar un puntito más de forma y así poder afrontar sus competiciones principales al 120%, intentando tener la menor diferencia posible con sus compañeros africanos. Este tipo de deportistas generalmente de Kenia o de Etiopía tienen una serie de mejoras hematológicas que no tenemos el resto de mortales. Esto se debe a que generación tras generación se han criado a grandes alturas consiguiendo una serie de adaptaciones que van a perdurar durante el resto de sus vidas, aunque pasen largas temporadas al nivel del mar.

Para este tipo de competiciones, no merece la pena hacer sufrir tanto física como psíquicamente al cuerpo del deportista, debido a que las mejoras, si las hay, son inapreciables. Cuando se expone el cuerpo a grandes temporadas en altura, se reduce el gasto cardiaco máximo y el volumen sistólico, dando lugar a que se contrarresten los beneficios derivados de la mayor capacidad de la sangre para transportar oxígeno. El gasto cardiaco se normaliza en pocas semanas, pero cuando esto se ha producido, las mejoras hematológicas –aumento del hematocrito- que se obtuvieron con el entrenamiento en altura también se normalizan. Es por ello, por lo que apareció la EPO, de esta manera se conseguían los beneficios de la altitud pero evitando los perjuicios.

Los que deberíamos de hacer para que los deportistas europeos tuvieran mejoras que le durasen el resto de su vida, sería el irse a entrenar en altura durante largos periodo de tiempo. Y cuando nos referimos a largos periodos de tiempo, no nos referimos a unos meses sino a años, con el objetivo de que en el organismo se consoliden las modificaciones que se producen en los meses de entrenamiento en altura. Desde nuestro punto de vista, esta sería la única manera de poder parecernos un poquito más a los Bekele, Bikila, ......

Otro motivo por el que no se obtienen ganancias, siguiendo la metodología de concentración que se esta llevando hasta la actualidad, se debe a que el deportista se tiene que llevar unos 10-20 días sin poder entrenar calidad. De ellos, unos 5-7 días antes de comenzar la concentración tenemos que entrenar suave para así poder tener una adaptación adecuada debido a que tenemos que llegar descansados a la concentración. Y por otro lado, 10-15 días de entreno suave una vez que ya estamos en altura, con el objetivo de no crear muchos desajustes en el organismo. En resumen, si antes de subir a entrenar en altura nuestro deportista se encuentra al 80% de su estado de forma óptimo, después de esos 15-20 días de descanso activo, se encontrará a un 70%. En el resto de días que seguirá en altura y durante los que si realizará entrenamientos de calidad, si harán que su estado de forma aumente, pero no más haya del 80-85% de su máximo rendimiento.

Existen investigaciones en las que se han realizado test a deportistas antes de concentrarse en altura para así volver a repetirlos a su regreso de la concentración y poder contrastar los resultados. Pues bien, en la mayoría de ellos no se han encontrado ninguna mejora, es más, en deportes de resistencia se han llegado a tener hasta perdidas del 5%.

Desde nuestro punto de vista, la mejor manera de utilizar la variable de la altura sería mediante el entrenamiento al nivel del mar, combinado con el descanso en altura o por el contrario en cámaras hipobáricas –habitáculo que simula la presión de oxígeno existente a una determinada altura-.

Este tipo de entrenamiento hay que planificarlo sólo para las etapas finales del perfeccionamiento a largo plazo, cuando las posibilidades de otros medios de entrenamiento, aptos para estimular el desarrollo de las reacciones de adaptación, ya están acabados en un grado considerable (Platonov, 1986, Neumann, 1989, Schuler, 1989). El entrenamiento con este tipo de medio hay que planificarlo como cualquier entrenamiento, jugando con las variables del tiempo y de la altura. Tenemos, poco a poco, que ir subiendo la altura y a la vez el tiempo de estancia en ella. Las primeras semanas comenzaremos con alturas de unos 1800-2000 metros, con una duración de entre 5-6 horas al día y la siguiente semana podríamos mantener la altura y estar unas 8-10 horas o bien subir la altura y mantener las horas de estancia. El objetivo final sería poder estar a una altura comprendida entre 2.200 – 2.500 metros, pudiendo pasar en ella unas 10 horas.

En la actualidad, este método está muy comercializado y cualquiera puede ya obtener una cámara hipobárica, pero hay ciertas personas que se oponen al uso de estos productos, ya que piensan que son perjudiciales para la salud. Es por ello que en países como Italia se tiene vetado su uso y si no recordar el gran revuelo que se produjo en el Giro de Italia del 2005 cuando apareció una cámara hipobárica en la habitación de un ciclista.

Muchos pensarán que es una tontería, pero pensamos que aún hay mucho por estudiar al respecto. Se conocen muy bien los beneficios hematológicos que produce este tipo de material, pero no se ha investigado profundamente sobre los posibles efecto nocivos que pueden tener para la salud. A nosotros nos gustaría saber como afecta para el organismo el pasar 10 horas a 2.600 metros y de repente abrir una cremallera y salir a una altura de 450 metros, que es como salen la mayoría de las personas que utilizan estás cámaras. Esta bajada tan brusca debe de tener unos efectos para el organismo que desde un aventurado pronóstico no creemos que sean muy buenos. La salida de estas cámaras deben de ser progresivas y no de manera brusca, pero eso conlleva una paciencia que no todos poseemos y como nos pasa con muchas cosas de la vida, al no ver ese posible perjuicio no le damos la importancia que debiera.

Sistemas de entrenamiento de la resistencia

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Método de entrenamiento contínuo: FARTLEK

Método fartlek
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La resistencia anaeróbica láctica y aláctica


La resistencia la podríamos definir como la capacidad física básica de mantener un esfuerzo sin que  disminuya el rendimiento.
Existen varios tipos de resistencia. No es lo mismo correr un 1.500 que hacer una maratón o un ironman. Los entrenamientos de resistencia diferirán bastante entre sí, en función del tipo de pruebas que se quieran disputar.
Resistencia anaeróbica. El término anaeróbico hace referencia a que no hay oxígeno. Más en concreto sería la capacidad de realizar un esfuerzo de alta intensidad sin el aporte suficiente de oxígeno.  Así que ya nos podemos imaginar qué tipo de pruebas o esfuerzos formaran parte de este tipo de resistencia; de esfuerzos explosivos de 1 segundo hasta 2 minutos (la prueba de los 800 mts por ejemplo).
Dentro de la resistencia anaeróbica (R.An) nos encontramos a dos conceptos: R.An.  láctica y la R.An. aláctica.
La láctica se dará cuando haya acumulación de lactato. En pruebas de 400 mts o 800 mts al estar bastantes segundos a alta intensidad, nuestro cuerpo acumula este láctato. El cuerpo no puede estar mucho más tiempo a alta intensidad. El lactato nos obliga a bajar nuestro rendimiento.
La vía aláctica en cambio,  se da cuando el esfuerzo es muy corto y no da tiempo al cuerpo a fabricar el ácido láctico.

La Resistencia Anaeróbica Aláctica

Este tipo de resistencia se caracteriza por unos esfuerzos muy cortos y explosivos.
Por una parte nos encontramos con unos esfuerzos de menos de 5 segundos (carrera de 30 mts, detén vertical…). La intensidad es la máxima posible y la fuente de energía es el ATP. La intensidad es del 100%.
Entrenando multi-saltos, o subidas cortas, estaríamos entrenando este apartado.
Y por otra parte tenemos a unos esfuerzos que nos llevarán unos 5-20 segundos (carreras de 40 mts, 100 mts, carreras lanzadas, multi-saltos…)
La intensidad no es del 100%. Al estar unos segundos más que en el anterior caso, no podemos estar a máxima intensidad. Pero casi. Podríamos decir que vamos al 95%. Y nuestra fuente de energía será el ATP y el PC (fosfocreatina).
Tanto el ATP como el PC, son vías de energía de muy rápida obtención, pero que duran muy pocos segundos.
Si hacemos un ejercicio a esta intensidad, al cabo de 2-3 minutos ya estaremos al 100% recuperados.
Aún así, si hacemos toda una sesión de entrenamiento basada en este tipo de resistencia (imaginemos que hacemos 10 series de 100 mts), tardaremos entre 18 horas (recuperación incompleta) a 72 horas (recuperación completa). Así pues hay que vigilar de no poner 2 sesiones de este tipo en días consecutivos, aunque todo es relativo según el deportista, el volumen de entrenamiento…
Entrenar esta resistencia es ideal para corredores de 60, 100 mts, y también para corredores de 5 kms y algunos de 10 km.
No tendría mucho sentido hacer series de 50 o 100 mts para gente que se prepara para una media maratón, por ejemplo. Pero hacer algunas series de 50-70 mts en subida, nos podría ir bien. Todo depende del tipo de corredor que seamos. Aunque si es un deportista de 10 km, no dejaría mucho tiempo de pausa. Me interesaría que descansara poco, para que su cuerpo fabricara ácido láctico y así obligarle a sprintar con bastante lactato. No hará los sprints muy  explosivos, pero estamos entrenando para una carrera de 10 km y no para los 100 mts lisos. Pensemos que un corredor de 10 kms hará toda la carrera con más o menos lactato, así que si entrenamos sin que tenga lactato no tendría mucho sentido.

Resistencia Anaeróbica Láctica

Serán esfuerzos que durarán un poco más.
Por una parte tenemos a los que duran entre 20 y 45 segundos. La intensidad es del 95%.
La fuente de energía es el glucógeno (ya se nos agotó el ATP y la PC), la frecuencia cardíaca es la máxima y el lactato que fabrica el cuerpo también es el máximo. Ejemplo:200 mts
Podríamos hacer un trabajo de series. Entre 4 y 8 series sería lo correcto. El tiempo de pausa entre series sería entre 5 y 15 minutos, según nos interese la pausa completa o no. Es un trabajo que debemos realizar casi al 100%, a mucha intensidad, así que conviene dejar descansar el cuerpo.  Deportistas que se preparan para una carrera de 5 o 10 kms podrían entrenar este tipo de resistencia. Son carreras relativamente cortas e intensas. Nos puede venir bien en un momento dado hacer alguna sesión de este tipo de resistencia, aunque sin abusar. No sería primordial.
Y dentro de esta misma resistencia también nos encontramos con los esfuerzos de 45 a 120segundos. La intensidad ya baja un poco, cercana al 90%, la vía energética también es el glucógeno, la frecuencia cardíaca es máxima y el lactato aquí no es el máximo (12-18 mm). Como es imposible estar sprintando 2 minutos a máxima intensidad, el cuerpo debe bajar un poco su rendimiento, por eso el lactato no es máximo. Nos tenemos que regular.
El trabajo de series al ser de más segundos ya no será el máximo de intenso. Si hago series de 2 minutos la pausa puede variar de 5 minutos hasta los 15. Es bastante tiempo, pero recordad que buscamos trabajar a intensidades muy altas.
Aquí ya debemos vigilar un poco con el volumen de trabajo en un solo entrenamiento. Que el tiempo total de la sesión sea de 10-12 minutos (tiempo real de trabajo. La pausa aquí no cuenta). O sea, podría hacer 5 series de 2 minutos a tope con una pausa de 5 minutos entre series, por ejemplo.
Este tipo de entrenamiento es ya bastante duro y se aconseja no repetirlo hasta pasadas 48-72 horas. Es lo que decimos muchas veces: 1 entrenamiento duro (o 2 como máximo) a la semana. El resto de días hacemos un trabajo menos intenso.
Para corredores de 10 km, les podría venir bien entrenar ni que sea 1 día o 2 por semana este tipo de resistencia. Con este tipo de trabajo hacemos que el cuerpo se acostumbre a trabajar con altas dosis de lactato. En competición será lo mismo.
Resumiendo, vemos que el trabajo aláctico no nos haría mucha falta (estoy hablando desde el punto de vista del runner). Así que nos centraríamos más en la resistencia láctica. La láctica, recuerdo, son esfuerzos que van de 20 segundos a los 2 minutos. Las típicas series de 400 entrarían aquí. Y si alguno es un recordman, también podría hacer series de 800. De todas formas, que no pasen de 2 minutos.
Recordad que para recuperarse de una sesión de este tipo harían falta 48-72 horas. Eso significa que deberé respetar esta franja para volver a repetir un entrenamiento similar, pero puedo entrenar igualmente el día siguiente si quiero. Puedo hacer un entrenamiento técnico o bien puedo ir a correr 1 hora tranquilamente a mi 70%. Incluso me ayudará a recuperarme más rápidamente de mi entrenamiento de series.
El sistema láctico tarda unas 4-6 semanas en mejorar su rendimiento y lo óptimo si queremos mejorarlo sería entrenarlo unas 2-3 veces (respetando las horas de recuperación). Las pausas entre series que sean activas, o sea, andando. No os quedéis quietos ni sentados. Otra forma de calcular la pausa es esperar a que nuestras pulsaciones bajen de 120. Un corazón que late a 120 ppm o menos, se considera que está preparado para otro esfuerzo a alta intensidad.
Intentad seguir una progresión; si nunca habéis hecho series, empezad con series de 50 mts y vais avanzando. No empecéis con 5 series de 400, porque seguramente no podréis terminar el entrenamiento.
Simplemente nos hemos centrado en la resistencia anaeróbica (láctica y aláctica). Esfuerzos de hasta 2 minutos. No más.  Con mucha recuperación, para así dejar al cuerpo recuperarse y así trabajar a altas intensidades. Óptimo para corredores de 5 y 10 km. Evidentemente para los atletas de 1500 y 3000 mts aun mejor.       

Entrenamiento en circuíto

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¿Cómo calcular la fuerza máxima?

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Extraído de Mejorestilodevida.net

En el trabajo de fuerza, es fundamental conocer el peso máximo con el que se puede realizar una repetición (1RM) de un determinado ejercicio, ya que permite calcular las cargas que un sujeto puede mover en función de los resultados que persiga.  Sin embargo como llegar al máximo supone un riesgo de lesión y una importante sobrecarga, se puede calcular la fuerza máxima teórica a partir de cargas submáximas utilizando la tabla a continuación.


Rutina dividida vs entrenamiento en circuito

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Entrenamiento en circuito

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¿Qué entrenar primero: cardio o musculación?

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Dean Karnazes. El metabolismo del lactato

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Las hazañas de este hombre son increibles, corrió durante 350 Millas seguidas durante 3 dias y 3 noches, casi 600Km non stop! El norteamericano Dean Karnazes está considerado por las revistas especializadas en fitness como “el hombre más saludable del mundo”. A sus 47 años, es el corredor de ultraresistencia número uno a nivel mundial. Apasionado de la vida sana y activa, llevó, más allá de lo establecido, los límites de la resistencia humana. En su haber, suma retos que dejan a más de uno con la boca abierta. Ganó una de las carreras de resistencia más duras del mundo, el Ultramaratón de Badwater de 215 km a pie, a través del Valle de la Muerte (California) con temperaturas de 48 grados centrígrados. Completó maratones por varios países del mundo, y en el 2006, se catapultó a la fama mundial, cuando participó en uno de los desafíos más exigentes de su carrera: correr 50 maratones (42 km) en 50 estados de Estados Unidos, durante 50 días consecutivos.

(*) Click en el título para enlazar a vídeo

Vigo. Rutas urbanas.

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Aquí os dejo un documento extraido de la página web del concello de Vigo. Puede resultaros de interés ya que describe, en detalle, diferentes recorridos que se pueden realizar en nuestra ciudad, especificando la distancia, los desniveles, etc. Esta información resulta de interés si queremos tener un control de la actividad física que realizamos.




Más rutas y alternativas en el entorno de Vigo
Rutas en las islas Cies

Entrenamiento para medio-maratón: Principios generales.

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Proporcionado por la organización "Vig-Bay"






Entrenamiento para el maratón

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Proporcionado por la organización de la "Vig-Bay"

Circuitos para entrenamiento de la resistencia; Vigo.

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Si queréis entrenar vuestra resistencia mediante la carrera y teniendo un control del volumen realizado (distancia), aquí encontraréis los "planos" de los circuítos que la organización de la Vig-Bay nos proporciona.

Cirtuíto 1: Castrelos



Circuíto 2: Castrelos-Samil



Circuíto 3: Castrelos-Seminario (Avd. Madrid)



Circuíto 4: Samil - Canido (Carretera Cortada)



Circuíto 5: Orillamar - Bouzas



Circuíto 6: Panxón - A Ramallosa


Parque de Castrelos, Vigo. "Zona de entrenamiento"

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Tal vez necesitéis esta imagen para insertarla en relación a un plan de entrenamiento.

De Buzón

Medios de entrenamiento de la resistencia

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Capacidades físicas básicas: la resistencia

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